La Música, Placer Humano

Una flauta de hueso de hace más de 35,000 años es la prueba más antigua de que la música ha acompañado al humano en gran parte de su historia. Adicionalmente, la presencia de la música es una constante en todas las culturas de todo el mundo.

Su fuerte penetración en la sociedad, se debe en parte a que, escuchar música es una experiencia fuertemente emocional y placentera. Algunas características como el ritmo cardiaco, la respiración y la temperatura corporal se alteran ante los cambios o la intensificación de emociones por la que atravesamos cuando escuchamos canciones que nos gustan.

Pero ¿Cómo funciona este placer en el cerebro? Para responder esto, piensa en tu perro o en el de algún amigo; si ese perro esta entrenado, muy probablemente lo entrenaron con algún sistema de recompensas, obteniendo un premio después de realizar alguna acción; con este en mente ¿Me creerás si te digo que tu cerebro te entrena de una manera similar?

Así es, en el cerebro también hay un sistema de recompensas, y esto toma lugar en la vía mesolímbica. Ahí, el cerebro recompensa ciertos comportamientos o actividades mediante la liberación de dopamina, lo cual es muy placentero y nos conduce a reforzar y repetir este tipo de comportamientos para volver a obtener esa recompensa.

mesolimbica

La vía mesolímbica (punto gris al que apunta la flecha de más abajo) forma parte del sistema de recompensa cerebral liberando dopamina, parte de esta alcanza la corteza prefrontal (región en verde).

Este sistema de recompensas participa en múltiples procesos y funciones que nos permiten vivir y preservar la especie como al alimentarnos, al tener sexo y al cuidar de la descendencia. Incluso se presenta en situaciones modernas como el hecho de ganar dinero. Dejando este último a un lado, es fácil comprender porque este sistema de recompensas esta presente en distintas especies de vertebrados.

Pero resulta muy curioso que este mismo sistema este involucrado cuando escuchamos música, y que la música sea algo que solo se presenta en los humanos. En los animales, lo más parecido a la música son aquellas vocalizaciones que producen ciertas especies, pero a diferencia de las personas, dicho sonidos se emiten con fines de protección territorial o de cortejo parejas y nunca con fines recreativos.

Aun más sorprendente son los resultados de experimentos que se realizaron tanto con humanos, como con titís y tamarinos, especies de primates muy cercanos a nosotros. En estos experimentos, los humanos y los primates podían elegir entre escuchar música de ritmo lento, de ritmo rápido o el silencio; a diferencia de los humanos, que solían preferir la música de ritmo rápido, los primates preferían el silencio.

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Tamarino, primate muy cercano a los humanos.

Si bien, aún no se sabe con certeza porque en otros animales la vía mesolímbica de recompensa no se activa con la música, se cree que parte de la respuesta está en la apreciación estética, de la que sólo somos capaces los humanos. La corteza prefrontal, la cual esta más desarrollada en los humanos, participa en el sistema de recompensa que se desencadena en nuestro cerebro cuando hacemos una apreciación estética, es decir, cuando algo nos parece bello, bonito, o cuando una canción nos parece buena.

Estos juicios estéticos se ven ampliamente influenciados por nuestro entorno cultural y nuestra experiencia previa. Es por eso que, tanto los gustos musicales, como cualquier otro, varia de persona a persona. Pero, a pesar de que sean tan variados, la experiencia de placer y emoción es muy similar dentro de nuestro cerebro.

funny

Imágenes de la película “It’s kind of a funny story”

  • -¿A ti te gusta la música?-
  • -¿A ti te gusta respirar?-

Estas 2 líneas son parte de la película “It’s kind of a funny story” en la que la segunda persona trata de dar a entender que vivir con música es algo imprescindible y no una cuestión de gusto. Sin embargo, te sorprenderá saber que existe una enfermedad denominada “Amusia congénita”, también llamada “sordera de tono, de nota, o de tonada”. Dichas personas no desarrollan habilidades musicales básicas, les cuesta trabajo reconocer canciones, o darse cuenta cuando alguien desafina o desentona. Sin embargo, sus deficiencias son meramente musicales, ya que sus procesos de memoria, lenguaje e inteligencia no presentan problemas. Estas personas presentas menos volúmenes de materia blanca pero mayores volúmenes de materia gris.

Por lo que, sí, sí es posible vivir sin música. Así que, la próxima vez que le preguntes a alguien que tipo de música le gusta y te conteste que “de toda”, solo hay de dos:

-O no se quiere comprometer a un estilo musical.

-O tiene amusia congénita.

 

H Macías

 

Referencias:

  • Zatorre, R. J. & Salimpoor, V. N. From perception to pleasure: music and its neural substrates. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America110 Suppl 2, 10430–7 (2013).
  • Hyde, KL, Lerch, JP & Zatorre, RJ. Cortical thickness in congenital amusia: when less is better than more. (2007). doi:10.1523/JNEUROSCI.3039-07.2007

 

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Especial de Sueños

Que tal queridos lectores.

Para la entrada 22 de Sortos, en lugar de un artículo escrito, he preparado un video que explica grosso modo que pasa en el cerebro cuando soñamos. Espero que lo disfruten.

H Macías

Referencias:

Kahn, D., & Gover, T. (2010). Consciousness in dreams. International review of neurobiology (Vol. 92, pp. 181–95). Elsevier Inc. doi:10.1016/S0074-7742(10)92009-6

De Vacunas y Autismo, Una Historia de Miedo

Comúnmente, al hablar de las dificultades globales en materia de salud, solemos pensar en enfermedades aún incurables o en la falta de acceso a medicamentos en países subdesarrollados. Pero ¿qué sucede cuando la dificultad radica en el miedo o la desconfianza a una medida de salud?

En los últimos 15 años se ha ido extendiendo sobre la población, la idea de que las vacunas, más que proteger a los niños, son causantes de trastornos tales como el autismo, por lo que muchos padres, presas del miedo, han optado por no vacunar a sus hijos. Esto se ha vuelto un dolor de cabeza para las organizaciones de salud pública en distintos países y a nivel mundial. Y ¿cómo paso esto?

Erase Una Vez…

Todo comenzó el siglo pasado, en 1998, cuando un grupo de científicos y médicos publicaron estudio realizado únicamente con 12 niños, donde sugerían una posible relación entre la vacuna triple viral (sarampión, rubeola y paperas) con el desarrollo de problemas gastrointestinales, y con una consecuente aparición de autismo. Esto se el publicó en The Lancet, un revista médica ampliamente reconocido, por lo que el efecto no se hizo esperar. La idea generalizada de que la vacuna triple viral causaba autismo se esparció rápidamente, y las tasas de vacunación, principalmente en países desarrollados, empezaron a caer.

Ante esto, la OMSS comenzó a investigar tal situación, apoyándose en investigadores independientes, encontró que la publicación tenía serias limitantes y no contaba con evidencia sólida. Dichos resultados fueron publicados en el 2003. Mas no fue suficiente, para el 2004, la tasa de vacunación de la triple viral en Inglaterra y en otros países europeos había caído, del 90% en 1997, a menos del 80%.

Sin embargo, la incidencia de autismo iba en aumento, y nuevas publicaciones científicas salieron a la luz, por lo que el miedo fue ganando terreno. Pero a estas altura, ya no sólo se le temía a la triple viral, sino a toda aquella que tuviese tiomersal, (un conservador a base de mercurio) o aluminio (un elemento que potencia la respuesta inmune del organismo).

Nuevamente, la OMSS revisó dichas publicaciones, y afirmó que los estudios del tiomersal eran cuestionables, ya que los animales utilizados en dichos experimentos tenían importantes diferencias neurológicas comparados con los humanos. En cuanto a las publicaciones que satanizaban al aluminio, se encontró que la conclusión de que el aluminio estaba asociado con los trastornos del espectro autista era una mera hipótesis sin comprobación.

Sin embargo, como personas, es más fácil persuadirnos alegando a nuestra parte emocional que a nuestra parte racional. Los padres de familia, profundamente preocupados por sus hijos, solían encontrar más convincente anécdotas e historias emotivas que circulaban en la red a comparación de cifras duras y argumentos mostrados por las organizaciones de salud.

Así, en el 2012, se registro en Atlanta el mayor número de casos de tos ferina en 60 años, y en el 2013, brotó en algunas regiones del Reino Unido una epidemia de sarampión que dejo una muerte. Más hacia el oriente, en Japón, se registró un aumento en los casos de rubeola, de 87 en 2010 a 5,442 en los primeros 4 meses de 2013.

¿Cuál Prisa?

El impacto perjudicial de la publicación de 1998 en The Lancet era evidente, por lo que la misma revista decidió retractarse de la misma… en el 2012. Puesto que, la publicación fue investigada profundamente y se encontraron varías irregularidades y conflictos de intereses.

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El Dr. Andrew Wakefield, investigador que lideró la publicación inicial que relacionaba la vacuna triple vira con el autismo, en 2010 se le acusó de falta de ética en lo que a su trabajo de investigación se refiere. Foto de The Guardian.

¿Cómo van?

A la fecha se han implementado numerosos estudios de monitoreo sobre las vacunas, para continuar respaldando la seguridad de éstas. Lo cual, me parece muy benéfico, ya que en cuanto a seguridad de medicamentos, es mucho mejor contar con información de más que con menos.

Sin embargo, tanto la desconfianza como el miedo hacia las vacunas siguen estando muy presentes en algunas sociedades de países desarrollados, principalmente; y los sitios anti-vacunación en internet son numerosos. Por esto mismo, la OMSS ha optado por poner en su sitio una guía de “Buenas Prácticas de Información para los sitios sobre seguridad de vacunas”, que enlista los aspectos que hay que evaluar o considerar en un sitio web para determinar si la información ahí mostrada es confiable. (Sinceramente, los criterios son muy estrictos, pero esperemos que pronto Sortos los cumpla todos).

Aunque solo he mencionado a la OMSS, otras instituciones como la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA en inglés) y el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC en inglés) también participan activamente en esta cruzada, y continúan. Esperemos que se implementes las estrategias mas adecuadas para recuperar la confianza de la población en las vacunas, porque la población infantil es una población vulnerable, y es su salud la que ha quedado en riesgo con todo este conflicto.

 

Nota al pie: En esta entrada sólo se revisa la desmitificación del autismo como reacción a ciertas vacunas, sin embargo, no se descarta que las vacunas tengan otras reacciones adversas.

 

H Macías

 

Referencias:

Autismo A La Alta

En los últimos años se ha visto un incremento global en la incidencia de autismo. Curiosamente, a diferencia de trastornos neurológicos como la demencia y Alzheimer, el autismo esparce su sombra sobre la población infantil, actualmente se habla de 1 a 2 niños por cada 100 en Estados Unidos, y de 1 por cada 150 a nivel global.

El autismo forma parte de los trastornos del espectro autista, lo cuales son un grupo de desordenes del desarrollo cerebral, y se caracterizan por dificultades en la interacción social y la comunicación, así como por el interés en realizar solo ciertas actividades y de manera repetitiva; es decir hacer las mismas cosas una y otra vez sin prestar atención a nada más.

Otros trastornos del espectro autista son el trastorno desintegrativo de la infancia y el síndrome de Asperger. Si bien, la gravedad de todos es variable, el síndrome de Asperger no afecta de manera importante el aspecto lingüístico y suele tener consecuencias menos incapacitantes, por lo que, quienes lo padecen, suelen ser más funcionales (como Messi).

Por otro lado, personas con autismo suelen presentar problemas como: deficiencias motrices, problemas con el aprendizaje motriz, movimientos oculares anormales, problemas de balance y de coordinación e inestabilidad postural, entre otros. Es por eso que, tiempo atrás el autismo era erróneamente diagnosticado como retraso mental.

Representación de la ubicación del cerebelo.

Representación de la ubicación del cerebelo.

Quien responde ante tales anomalías es una estructura del cerebro llamada cerebelo. Específicamente, lo que sucede con un cerebelo autista es que ciertas neuronas (las neuronas de Purkinje) se encuentran en un número reducido a comparación de un cerebelo normal. Curiosamente, para compensar esto, las pocas células que hay, crecen de forma desproporcionada. De ahí que, entre los 2 y 3 años de edad, el cerebelo de los niños autistas tiene un mayor volumen que el un niño sano, sin embargo para los 6 años de edad, el volumen del cerebelo del niño sano es mucho mayor, ya que ha seguido con su desarrollo normal mientras que el otro no.

El cerebelo se desarrolla de manera importante durante el último trimestre de gestación y entre los primeros 3 años de vida. Es por esto que, el autismo se puede diagnosticar desde los 12 meses de vida, ya que a esta edad, las consecuencias de un cerebelo anómalo, como la regresión en habilidades lingüísticas o sociales, ya son evidentes.

¿Sobre Quién Cae El Riesgo?

El autismo tiene un carácter fuertemente hereditario, se han identificado alrededor de 15 genes implicados. Sin embargo, también se ha visto que existen ciertos factores de riesgo meramente ambientales, por ejemplo, el consumo por parte de la madre de medicamentos como el ácido valpróico (anticonvulsivo) o misprostol (utilizado para el tratamiento de úlceras gástrico o hasta como abortivo) durante el embarazo.

De igual manera, la edad avanzada de los padres aumenta importantemente la probabilidad de engendrar a un niño con autismo, y es que en ciertos estudios se ha demostrado que la madre puede generar anticuerpos autoinmunes, que durante el embarazo, llegan al cerebro del feto y atacan ciertas proteínas en la región del cerebelo.

Una característica muy peculiar del autismo es que afecta a 4 niños varones por cada niña, ¿por qué? Aún se desconoce.

Y Ahora ¿qué?

Aunque en los últimos años, este trastorno ha sido ampliamente estudiado, continuamos sin comprenderlo del todo, puesto que aún no se puede explicar por que ha habido un incremento tan dramático en la incidencia de este trastorno, y seguimos sin conocer una cura.

El lazo, asi como cualquier otra imagen conformada por piezas de rompecabezas, simboliza el autismo.

El lazo, asi como cualquier otra imagen conformada por piezas de rompecabezas multicolor, simbolizan el autismo.

Ante esta panorama, las respuestas se buscan de manera desesperada, es aquí donde las vacunas pagan los platos rotos, y se les señala como un “nuevo” causante de autismo.

Hace mas de una decada comenzó el rumor de que la vacuna del sarampion, rubeola y paperas estaba relacionada con el autismo, sin embargo, en el 2003 la OMSS emitió un comunicado donde se desmentía esta situación. (http://www.who.int/vaccine_safety/committee/topics/mmr/mmr_autism/en/)

Específicamente, se pensaba que el tiomersal, un conservador a base de mercurio usado en las vacunas, era el responsable del incremento de los casos de autismo. De manera paralela, también se esparció la creencia de que el aluminio, también presente en las vacunas, era otro agente causal de autismo.

Hasta la fecha la OMSS mantiene su postura y defiende que no hay relación entre el autismo y las vacunas, recalcando la importancia de aplicar las vacunas a los niños. Sin embargo, la creencia de lo contrario es muy fuerte en la sociedad. Por lo que, 2 preguntas quedan al aire para la próxima semana ¿Qué razones hay para relacionar las vacunas con el autismo? ¿Cómo ha reaccionado la sociedad ante esto y que consecuencias ha habido?
Y es que, sopesar vacunas contra autismo es un tema muy delicado, ya que es la salud de los niños la que está en jaque.

 

H Macías

 

Referencias

Déjà Vu: ¿Te Suena Familiar?

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Y de lo más repentino, sucede; de una manera muy extraña, te reconoces y reconoces la situación que estás viviendo justo en ese momento. Te resulta tan familiar ver a esa o esas personas, en esa misma habitación ¡y con esa misma ropa!

Aún no has descifrado de donde viene dicho sentimiento , cuando… ¡Jesús de Veracruz! ¡Lo que el o ella acaba de decir, era justo lo que faltaba para exclamar “Pero, si esto ya lo viví”!

Y tan instantánea como llegó, esa familiaridad se esfuma.

Usamos el vocablo francés, déjà Vu (Ya visto), para referirnos a esta experiencia tan intrigante. Y como sucede con muchos otros fenómenos, la gente le ha tratado de dar desde explicaciones metafísicas, como la reencarnación o la profecía, hasta patológicas.

Si bien, los científicos están convencidos de que la explicación tiene que ser otra, no existe aún, una explicación definitiva para dicho fenómeno. Se sabe que el déjà vu es el resultado de una alteración o error en el procesamiento cognitivo, lo cual, provoca un reconocimiento y una sensación de familiaridad donde no la debería de haber. Pero, no se sabe cual es esa alteración o ese error. Y es que el déjà vu sucede de manera tan imprevista y su duración es tan corta, que su estudio se vuelve complicado.

Una teoría señala que, el déjà vu sucede cuando nos encontramos en una situación donde, un detalle es muy similar a otro de una experiencia o memoria de antaño. Sin embargo, esta memoria puede que esté medio olvidada, o que ni siquiera sepas que la tienes, por lo que, tu cerebro desata un sentimiento de familiaridad, y tu ni en cuenta de donde te llega el golpe.

Otra teoría explica que, los déjà vu se deben a memorias, pero no de hechos reales, ¡sino de sueños o inclusive películas! De las cuales, tampoco somos muy conscientes.

Una teoría adicional señala que se debe a un retraso del procesamiento neurológico, ya que nuestro cerebro recibe la información por distintos medios (vista, oído, tacto), y además la reprocesa (como las vacas al rumiar, pero en cuestión de milisegundos) por lo que, se ha supuesto que si llegase a haber un ligero retraso en la captación de una misma información por un medio, o un retraso en el reprocesamiento, puede que el cerebro no identifique esa información retrasada como la misma, sino como otra pero muy familiar.

En una estudio, se vio que las personas a las que les ocurren un mayor número de Déjà vu’s (de acuerdo a una encuesta), solían tener un volumen menor de materia gris en áreas concernientes a la memoria de reconocimiento (la región del hipocampo, y la medial temporal).

Y como en todo, hasta en el déjà vu hay clases o subtipos dependiendo del tipo de sensación, por ejemplo:

Déjà arrivé:    Que ya sucedió                      Déjà connu:    Que ya lo o la conocías

Déjà dit:          Que ya se había dicho          Déjà entendu: Que ya lo habías oído

Déjà fait:         Que ya se había hecho         Déjà lu:           Que ya se había leido

Déjà pensé:    Que ya lo habías pensado    Déjà vécu:      Que lo habías vivido

Déjà rêvê:       Que yo lo habías soñado      Etcétera

Curiosamente también existe el Jamais vu (nunca visto) que se refiere a lo contrario, es decir a una sensación de total desconocimiento, o de estar experimentando algo novedoso, cuando en realidad, la persona sabe que no es así, que la situación o la experiencia no es nueva.

No hay diferencia en cuanto género al momento de experimentar un Déjà vu, sin embargo, se ha visto que, ocurren con mas frecuencia en la gente joven. También suele ser mas frecuente en gente que viaja con regularidad. Sin embargo, tampoco se ha encontrado explicación para esto… Creo que esto ya lo había escrito con anterioridad.

 

H Macías

 

Referencias:

Brown, A. S. (2004). The Deja Vu Experience (p. 244). Psychology Press. Retrieved from http://books.google.com/books?id=LH15AgAAQBAJ&pgis=1

HowStuffWorks “Types of Déjà Vu.” (n.d.). Retrieved July 07, 2014, from http://science.howstuffworks.com/science-vs-myth/extrasensory-perceptions/deja-vu1.htm

O’Connor, A. R., & Moulin, C. J. a. (2013). Déjà vu experiences in healthy subjects are unrelated to laboratory tests of recollection and familiarity for word stimuli. Frontiers in Psychology, 4(November), 881. doi:10.3389/fpsyg.2013.00881

Destripando Psicópatas

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Antes de comenzar, acomódate en tu lugar, dibuja una ancha sonrisa en tu rostro, dale a tu mirada un toque cínico y cruel, y embarra algo de sangre (o catsup en su defecto) en tus manos y tu cara; puesto que hoy, le aplicaremos la ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente) a Hannibal Lecter, y abriremos su cráneo para ver que es lo que sucede con el cerebro de un psicópata.

La personalidad psicópata esta caracterizada por un gran narcisismo, por una capacidad mínima o nula de sentir culpa o crear empatía, y por el desarrollo de patrones agresivos y antisociales. Sin embargo, esta falta de conciencia, no se refiere a que el psicópata disfrute al infringir daño en otras personas, sino a que su capacidad para captar o comprender el sufrimiento ajeno esta reducida.

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De no haber sido por Pepe grillo ¿Habría sido Pinocho un psicópata?

La empatía nos permite reconocer las emociones en otras personas. Si un persona nos comenta que acaba de ganarse la lotería, con la pura información podemos suponer gran alegría de su parte, esto se conoce como empatía cognitiva. Por otra parte, si al ver entrar a una persona con el rostro pálido, la mandíbula desencajada y con un hilo de voz, a partir de su expresión facial y su tono de voz, entendemos que siente miedo, esto se conoce como empatía afectiva.

El psicópata puede desarrollar empatía cognitiva sin gran problema, no así con la empatía emocional, ya que a partir de expresiones faciales o posturas corporales, puede identificar emociones de enojo o disgusto, sin embargo, su cerebro no es capaz de procesar emociones como el miedo, el dolor, la tristeza o la felicidad en otros.

Esto se debe a que existe una disfunción en una región cerebral denominada amígdala, la cual es la responsable del procesamiento de emociones; así como en la corteza prefrontal, la cual esta relacionada con la generación de empatía y emociones sociales, como culpa o vergüenza.

Dicho de otra forma, un psicópata no puede desarrollar un sentimiento de satisfacción o de culpa al ver una sonrisa o una mueca de dolor en otra persona; de ahí que nos les afecte causarle daño a alguien, con tal de lograr sus objetivos.

A esta disfunción de la amígdala y la corteza prefrontal, se le suma la disfunción en otra región del cerebro, el cuerpo estriado, lo cual incapacita a la persona para ligar actos con consecuencias, independientemente de que sean consecuencias negativas, como un arresto por una conducta violenta, o positiva como conserva la libertad condicional por buen comportamiento.

El psicópata… ¿nace o se hace?

Como en muchas enfermedades, existe un factor genético y otro ambiental, sin embargo, en la psicopatía, el factor genético ha resultado mas impactante que el segundo. En el caso genético, se ha encontrado que, comúnmente, los psicópatas presentan ciertas mutaciones ligadas con la disfunción de la amígdala, con el metabolismo de neurotransmisores, así como con la agresión.

Por otro lado, crecer en un ambiente marcado por la violencia familiar o el abuso, pueden generar una personalidad agresiva, mas no necesariamente psicópata. Sin embargo, se ha visto que situaciones de alcoholismo y consumo de drogas por parte de la madre durante el embarazo, puede dar lugar a personas propensas a desarrollar rasgos psicópatas.

Tratamientos

Se ha visto que la psicoterapia es poco efectiva para tratar la psicopatía; y a la fecha no existe un tratamiento específico para tal enfermedad. Sin embargo, medicamentos como los antidepresivos o los antipsicóticos (medicamento específico para la psicosis, no para la psicopatía), han resultado medianamente efectivos para tratar algunos rasgos de esta patología.

¿Psicópata Yo?

Existe una checklist, diseñado por el psicólogo Robert Hare en los años 70, el cual permite detectar a grosso modo, una personalidad psicópata. El checklist abarca 20 rasgos o comportamientos, que se evalúan con 0, 1 o 2, ya sea que no aplique, medio aplique, o estén fuertemente presentes, respectivamente.

Los rasgos evaluados por el checklist de Hare son los siguientes (ten en cuenta que, la evaluación del checklist debe hacerse por un médico calificado, esto no es un test, pero si te quieres dar una idea, no olvides que la puntuación mínima de psicopatía es 30).

La persona muestra o ha tenido:

  • Encanto superficial o locuacidad
  • Alta autoestima
  • Mentiroso patológico
  • Manipulador
  • Ausencia de remordimiento o de culpa
  • Poco afecto o afecto superficial
  • Inestabilidad emocional o falta de empatía
  • Nula responsabilidad por su acciones
  • Propensión al aburrimiento, requiere estimulación constante
  • Impulsividad
  • Irresponsabilidad
  • Estilo de vida parasitario
  • Comportamiento descontrolado
  • Poca o nula planeación de objetivos a largo plazo
  • Problemas de comportamiento
  • Conducta sexual promiscua
  • Relaciones maritales de corta duración
  • Historia de delincuencia juvenil
  • Revocación de libertad condicional
  • Versatilidad criminal

Como te dije anteriormente, para que la evaluación sea valida debe ser realizada por un medico calificado, pero si te evaluaste y puntuaste 30 o más, haznos un favor y dale aviso a toda persona con la que convivas.

 

H Macías

 

Referencias:

Blair, R. J. R. (2013). The neurobiology of psychopathic traits in youths. Nature Reviews. Neuroscience, 14(11), 786–99. doi:10.1038/nrn3577

Thompson, D. F., Ramos, C. L., & Willett, J. K. (2014). Psychopathy: clinical features, developmental basis and therapeutic challenges. Journal of Clinical Pharmacy and Therapeutics, 1–11. doi:10.1111/jcpt.12182

 

El Conde Ratula y la Sanguinolenta Fuente de la Eterna Juventud

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Los alquimistas y el elixir de la vida, Oscar Wilde y Dorian Gray, J. M. Barrie y Peter Pan, Harry Potter y la piedra filosofal, Lolita Ayala y Cicatricure (No obviemos las aportaciones nacionales), cremas, cirugías plásticas, botox, tratamientos rejuvenecedores, etcétera. La obsesión del hombre con la juventud siempre ha estado presente a lo largo de la historia.

Este deseo por prolongar la jovialidad o por postergar la llegada de cualquier signo del envejecimiento, muestra nuestro afán de aferrarnos a la vida, o de permanecer en las mejores condiciones posibles mientras nos dure el gusto.

Como vemos, no sólo es un tema muy recurrido en el arte, la ciencia y la medicina; también se han construidos emporios mercantiles y de charlatanería en torno a está obsesión. Pero, para decepción de muchos, aún no somos capaces de moldear el ciclo de la vida a nuestro antojo. Todo apunta a que serán las generaciones jóvenes quienes darán solución a este problema, puesto que la solución está… en su sangre (textualmente).

Mas que melodramáticos, los resultados de estudios recientes suenan draculianos; puesto que, se encontró que al transfundir la sangre de ratones jóvenes a ratones viejos, varios tejidos, entre ellos el cerebro y el músculo, mostraban efectos rejuvenecedores.

Para demostrar esto, un grupo de científicos conectó el sistema circulatorio de un ratón de 18 meses de edad, es decir “viejo”, con el de un ratón “joven” o de 3 meses (la esperanza de vida de estos animales ronda los 2 años).

Esto provocó que ciertas señales del envejecimiento cerebral como, reducción de células madre en el cerebro, reducción de la generación de nuevas células nerviosas, y la disminución la plasticidad cerebral, se vieran contrarrestadas e incluso revertidas.

En otro experimento, se conectaron los sistemas circulatorios de ratones de 15 meses y de ratones de 2 meses. En este caso lo que se observó fue que, en los ratones viejos, aumentaba el flujo sanguíneo cerebral, así como la reproducción de células madre en ciertas zonas del cerebro (zona subventricular).

Según los investigadores, la molécula responsable de tal rejuvenecimiento es la proteína GDF11 (o factor de crecimiento y diferenciación 11). Esta proteína se encuentra en mayores cantidades en la sangre de los ratones jóvenes que en la de los viejos, y es la responsable de promover la generación de nuevos vasos sanguíneos y de nuevas células nerviosas.

Advertencia: Bajo ningún motivo conecte a su niño con el abuelito

Sin embargo el envejecimiento no solo llega por la disminución de moléculas en la sangre como la GDF11, sino que también porque el organismo empieza a producir sustancias con efectos que promueven el envejecimiento.

Por lo que cabría preguntar ¿y que pasaba con el ratoncillo joven al ser conectado con el viejo? A primer instancia, no observo ningún efecto perjudicial en los roedores de 2 con los de 15 meses. Pero cuando se realizó el experimento conectando a los ratones de 2 meses con ratones de 21 meses, los efectos negativos de la sangre vieja se hicieron presentes, puesto que, el número de células de ciertas zonas del cerebro de los ratoncillos se vio reducido.

Para nuestra fortuna, conectar los sistemas circulatorios no es el único medio con el que se han visto los efectos positivos de la sangre joven. Un experimento adicional, extraía el plasma sanguíneo de los ratones jóvenes y se le inyectaba a los viejos. De igual manera, esto sirvió para contrarrestar el envejecimiento e incluso se observó mejora en las funciones cognitivas, ya que los ratones inyectados mostraban un mejor desempeño en tareas de memoria y aprendizaje, a comparación de aquellos ratones no inyectados.

Numerosos estudios en animales muestran que componentes de la sangre joven, como la proteína GDF11, no solo tiene efectos rejuvenecedores en el cerebro, sino que también en el músculo, en el hígado, en la medula espinal e incluso en el corazón.

Y aunque, los experimentos en humanos están aun pendientes, hay muchos intereses al respecto. Desde el punto de vista científico, se ha dicho que “considerando el aumento de la esperanza de vida de la población, es importante encontrar medios para proteger procesos, como la actividad cognitiva, de los efectos del envejecimiento” (Villeda, S. et al. 2014) o que “La identificación de factores que retrasen el deterioro por la edad… son la base para tratar enfermedades neurodegenerativas o neurovasculares” (Katsimpardi, L. et al. 2014).

Sin embargo, es obvio que el interés como humanidad va mas allá de la salud. ¿creen ustedes que alcanzaremos la fuente de la eterna juventud?

De cualquier manera, tanto la comercialización como las cuestiones éticas no se harán esperar. Ya que la cuestión no solo será ¿qué derecho tenemos a prolongar nuestra existencia a placer? Sino que también ¿por qué este derecho solo estará al alcance de unos cuantos? Finalmente, en un mundo donde esta obsesión es tan persistente, ¿es posible que la jovialidad se torne la nueva divisa o el nuevo indicativo de poder?

 

 

H Macías

 

Referencias:

Katsimpardi, L., Litterman, N. K., Schein, P. a, Miller, C. M., Loffredo, F. S., Wojtkiewicz, G. R., … Rubin, L. L. (2014). Vascular and neurogenic rejuvenation of the aging mouse brain by young systemic factors. Science (New York, N.Y.), 344(6184), 630–4. doi:10.1126/science.1251141

Sinha, M., Jang, Y. C., Oh, J., Khong, D., Wu, E. Y., Manohar, R., … Wagers, A. J. (2014). Restoring systemic GDF11 levels reverses age-related dysfunction in mouse skeletal muscle. Science (New York, N.Y.), 344(6184), 649–52. doi:10.1126/science.1251152

Villeda, S. a, Plambeck, K. E., Middeldorp, J., Castellano, J. M., Mosher, K. I., Luo, J., … Wyss-Coray, T. (2014). Young blood reverses age-related impairments in cognitive function and synaptic plasticity in mice. Nature Medicine, (May), 1–8. doi:10.1038/nm.3569

Yates, D. (2014). Brain ageing: Blood-derived rejuvenation. Nature Reviews. Neuroscience, 15(6), 352–3. doi:10.1038/nrn3763